lunes, 28 de enero de 2013

Gordon Parks, fotografo de "sombreros".


En una de las primeras entradas me quejaba de lo mal que me salen las fotografias de sombreros, y es que me encantan las fotos de algunos fotografos de moda, que a  lo largo del tiempo han convertido en clásicas muchas de sus obras.
Entre ellos me admiro a Gordon Parks, con una biografía de lo más interesante. Nacio en Kansas en 1912 y vivió 93 años. Si no quieren leer las anécdotas sobre su vida que escribo abajo, dejense llevar viendo solo las fotografias. Son lo que realmente merece la pena.
Sus fotografias se repiten, las repetimos, en los blog que hablamos de sombreros, modas, fotografos, etc, de forma constante .
Y al final de la entrada, ya me dirán si algunas de las fotos no les sonaban. Y si no es así, seguro que las proximas veces que las vean ya las tendrán grabadas en sus retinas. Son dificiles de olvidar.
Se dedicó no solo a la fotografía de moda, pero como este es un blog dedicado a los sombreros, me centraré en este campo, y les dejo a ustedes la posibilidad de explorar en internet todas las otras facetas de este personaje. El cine, la moda, la literatura, la composición musical, y la fotografía de todo tipo: social, de denuncia, de actualidad, estuvieron entre sus actividades, y en todo triunfó.
Ser negro en las décadas de los 30, 40, 50, 60 en EEUU no era fácil, pero él consiguió el respeto de la gente que le rodeaba.
Trabajó 20 años para la revista Life, ( de 1948 a 1968 ), codeandose con los mejores diseñadores del momento, creadores de todo tipo, intelectuales, etc. Fué el primer negro en trabajar a tiempo completo para la revista Life. (Y el primero en dirigir una película en Hollywood ).
Fué el más joven de quince hermanos. Su familia era pobre. Su padre era agricultor y el asistió a una escuela segregada (solo para negros). Su madre murió cuando el tenía 15  años.
Su primer trabajo fué de pianista en un burdel, después trabajó de botones en un club para caballeros, ( donde leía los libros de la bilbioteca, siendo autodidacta en casi todos los campos que tocó ), y otros muchos empleos.
Un punto de inflexión en su vida fué en 1937, cuando trabajaba de camarero en un tren y vió una revista que dejó un pasajero con fotografias. Pensó que eso podía ser un arma contra la discriminación. Se compró una cámara en una casa de empeños y ahí empezó su afición.
En 1940 convenció al propietario de una tienda de modas de mujer para que le contratara para hacer una sesión de fotos con los modelos de su tienda. Se publicó en una revista. La mujer del boxeador Joe Louis se quedó tan impresionada, que le convenció para que se trasladara a Chicago donde le ayudó a conseguir trabajo como fotografo de moda y alta sociedad.
Se casó y se divorció tres veces.
Mantuvo una relación muy especial con Gloria Vandrebilt, heredera de los ferrocarriles, y poseedora de una de las mayores fortunas de EEUU, su relación evolucionó a una profunda amistad que perduró toda su vida.
En 1988 recibió la Medalla Nacional de las Artes de EEUU. El niño que nació en una familia pobre de Kansas, fué un hombre de éxito.
Recibió más de veinte doctorados "Honoris causa" a lo largo de su vida.
Tuvo cuatro hijos.
Malcon X le pidió que fuera padrino de su hija.
Él vivía en un rascacielos de Manhattan con vistas al East River. Pasó la última década de su vida dedicado a crear retrospectivas de su obra.
 
Son tantísimas las fotos que tiene, y todas tan buenas, para mi gusto, que solo he puesto una pequeña parte, y ya queda una entrada muy larga, como pueden ver.
Me encanta la estética que consigue. Tal vez es que también me gusta mucho la moda que acompaña a los sombreros.
Una de las cosas que me gusta , es que se ve lo que quieren mostrar: la falda, la chaqueta, los guantes, el chaquetón, o lo que sea que aparece en la fotografía; y no como en muchas de las actuales en las que el juego de luces, la composición, los claroscuros, van en detrimento del objeto a mostrar, y en muchas ocasiones has de adivinar, más que ver, lo que hay.
Sea en la calle, en estudio, en cualquier lugar deja unas imágenes fantásticas.
 Al tener una carrera tan larga, encontramos fotos de décadas diferentes.
Siento no poder datarlas, porque la mayoría aparecen en internet sin una referencia a la fecha en que fueron realizadas, y aunque me podría aproximar, por los modelos de sombrero, y ropa, no voy a ser tan osada.
La serie a la que pertenece la siguiente fotografía es la primera que yo vi sabiendo quien era el autor. A partir de ese momento busqué más cosas suyas, y no me defraudó.
 Muchas de las fotos no son específicamente de sombreros, sino de moda en general, pero se pueden apreciar muy bien.
Esta es una de las fotos más emblemáticas que posee en el campo de la moda, y que aparece en la mayoría de las páginas de internet que hablan de él.
¿ Serian capaces de decir aproximadamente de que año es esta fotografía ? Yo no me atrevo.
 
 
 

 

 

 

domingo, 20 de enero de 2013

Schiaparelli

Después de la última entrada que publiqué, sobre los sombreros en la década de los años treinta, me quedó la sensación de que tal vez podrían pensar que fué un momento muy anodino, sin creadores interesantes, y por eso he querido hacer una mención especial a una mujer, Elsa Schiaparelli, que fué una brisa de aire fresco en el mundo le la sombrerería. Con creaciones muy innovadoras.
Si bien Elsa Schiaparelli fué una reconocida diseñadora de modas a uno y otro lado del Atlántico, me centraré en sus sombreros, en su faceta de miliner.
Previamente les daré unas pinceladas sobre su vida, pero sin duda, pueden encontrar muchos más datos en internet.
Elsa Sciaparelli nació en 1890, en el palacio Corsini de Roma. Hija de una aristocrata napolitana y de un erudito en manuscritos mediavales, decano de la universidad de Roma y especialista en sánscrito. Es decir, nació y creció en una familia adinerada y culta.
Le gustó rodearse siempre de artistas, de la vanguardia. Escribió un libro de poesia que escandalizó a su familia.
Se casó a los 24 años con un noble , en Inglaterra, con el que fué a EEUU, y al poco de nacer su única hija la abandonó.
A ella sus amigos la llamaban Schiap. su hija , a la que llamaban Goco, es a su vez la madre de la actriz Marisa Berenson.
Entre guerras fué la época  de su mayor explendor creativo. Sus sombreros, al igual que el resto de sus obras, en moda y complementos, es muy innovadora.
Su mayor afán era el de impactar, causar sensación. De ahí que su color fetiche fuera el color rosa “shocking”. El mismo nombre que puso a uno de sus perfumes, y a su biografía que escribió al final de su vida.
Son sus sombreros los que causan gran impacto por ser muy atrevidos, transformando objetos cotidianos en el centro de sus diseños.
Schiaparelli lleva el subrealismo del arte a la moda.
Utilizó colores fuertes y materiales poco usuales en los sombreros. Tocó todos los materiales, desde los más clásicos a los más innovadores: paja, lana, seda, algodón, crin de caballo,metales, sintéticos, pelo, plumas, etc.
La más conocida de sus creaciones fué un sombrero-zapato, que en realidad había sido pensado por Salvador Dalí, con el que colaboró frecuentemente.
Se relacionó con todo tipo de artistas de la vanguardia del momento. Alberto Giacometti, Jean Cocteau , Man Ray,
Diseñó los sombreros para la película Pigmalión en 1938, basada en la obra del mismo nombre escrita por George Bernard Shaw en 1912, que después se transformaría en un musical de Broadway en 1956, My Fair Lady, y que en 1964 se llevaría al cine con el mismo título, y al que he dedicado una entrada, para recoger los magníficos sombreros, y vestuario en general, creado por Cecil Beaton.
Grandes estrelas del momento llevaron sus sombreros. Entre ellas Joan Bennet y Mae Wets.
Si desea un sombrero de Schiaparelli, puede encontrarlos a la venta en internet.
Muchos de sus modelos se encuentran en los mejores museos del mundo.
Los que les pongo en estas imágenes corresponden al Metropolitan. Haciendo una búsqueda por Schiaparelli hat, encontrarán otros muchos.
Tenía sombreros muy rompedores, pero también otros mucho más ponibles, para una clientela másw conservadora, no tan atrevida.
Estos modelos están entre 1938-1940
Fué "enemiga" de Coco Chanel. Si tienen tiempo busquen y vean en internet sus modelos de ropa, y algo de su biografía.









viernes, 18 de enero de 2013

Sombreros de los años treinta.


La moda de los años treinta, en general, y de los sombreros en particular, viene muy influenciada por la Gran Depresión.
Se considera el inicio de esta, en octubre de 1929, y se prolongó durante casi toda la década de los años 30. En algunos países, hasta después de la Segunda Guerra Mundial.
Se originó en EEUU, pero afectó a países ricos y pobres. Aumentó el paro , bajaron los precios, disminuyó el comercio internacional....etc.
Con estas premisas los locos años veinte dieron paso a unos años de estrecheces, de escasez, y sueños, frente a una realidad poco agradable.
Y nada mejor para alimentar esos sueños que el cine.
 
Fue en la década de los treinta cuando el cine sonoro se transforma en un fenómeno global, y Hollywood en la fábrica de sueños por excelencia.
Así que no es de extrañar que las actrices de Hollywood se convierten en iconos a los que admirar e imitar. Sus ropas, maquillajes, peinados, movimientos.....! y los sombreros ! , se intentaron copiar, con los materiales y medios que tenían a su alcance las clases medias y bajas.
La moda en general, y la de los sombreros en particular, dejo de tener el glamour y el lujo de la década pasada.
Fue más práctica, y estar "a la moda ", no era posible para la gran mayoría de las mujeres, que tenían que mirar más como estirar lo poco que tenían para alimentar a la familia, que en comprar ropa o accesorios nuevos.
Al principio de la década continuaron restos de la moda del cloché, así como pelo corto, a lo garçon, pero poco a poco, el cine impuso la moda de un cabello más largo que en la década anterior, que se ondulaba, y en muchos casos teñía de rubio.


Los primeros años siguieron restos de la moda de los clochés, característicos de los años veinte, pero en los principios de los treinta dejaban la frente despejada, en muchos casos levantando el ala.
En el primer quinquenio fueron muy característicos los pequeños sombreritos, en general, con alas también pequeñas, y colocados un poco ladeados.
(Los sombreros de paño tienen alas pequeñas, que permitían a los fabricantes producir más número de piezas con el mismo material. La escasez se hacía notar en todos los aspectos de la vida).
En el segundo quinquenio los sombreros ladeados, tapando parte de la cara, muchos de ellos tipo fedora, fueron los más populares.
Boinas, gorritos, e incluso algún pill box, también ladeados, se mezclaron con algún sombrero de verano de ala más ancha, que a finales de los treinta, y con copas muy bajas, se empezaron a dejar ver.
Actrices como Greta Garbo y Marlen Dietrich marcaron tendencias, y las mujeres de la calle reinterpretaron sus modelos. Pero en esta entrada solo pretendo dar las líneas generales de la década. Habrá otro momento para las grandes del cine y sus sombreros.
Las modas de la gran pantalla pasaron a la calle tamizadas por necesidades más acuciantes y primarias. El paro en muchos sectores alcanzó cifras impensables unos años antes. (De qué me sonará todo esto...).
En España se cumplen estas reglas generales, con el agravante de una guerra civil.