martes, 3 de julio de 2018

Dos sombreros de astracán

Hoy les enseñaré dos sombreros de astracán, uno en negro y otro en dos tonos de marrón.
Los he comprado este mes.
Son sombreros de segunda mano. 
Lo que me parece más curioso, es que son sombreros, no gorros, o boinas, que es lo que frecuentemente nos encontramos realizado en piel. Son sombreros con ala.
En astracán el modelo más universal suele ser el "gorro ruso", tanto para hombres, como para mujeres. 
Estas dos fotografías, la de arriba, y la de abajo, están sacadas de internet, no son de mis sombreros.

El marrón está realizado sobre la base de un sombrero de paño, al que han forrado. Y eso hace que conserve mejor su forma, que el negro, que les mostraré a continuación.
No sé de que época es, pero por la forma podría ser de los años sesenta, o un "revival" del 2000.
Tiene una pequeña cinta de cuero en la base de la copa, con un lacito.
La piel de la copa y del ala es diferente. La copa en color chocolate, y el ala en distintos tonos de marrón.
El negro, que es tipo "fedora", tiene un forro negro, que por la forma, nos recuerda los sombreros anteriores a 1920. No sé si es porque realmente se hizo antes de esa fecha, o una casualidad.
No se si saben que la piel de astracán se obtiene de corderos recién nacidos o nonatos de ovejas Karakul, que son criadas en Afganistán, Namibia, Sudafrica, Uzbekistán y otros.
Cuando he buscado en internet fotografías de "sombreros de astracán", la inmensa mayoría de las imágenes que aparecen son de gorros "tipo Ruso" o grandes pil box, pero muy poquitos "sombreros, sombreros".
Tengo también un gorro en marrón con orejeras, que compré en mi primer viaje a Rusia, y que coincidía con la apertura del país. Entonces se vendían muy pocas cosas, y la mayoría, salvando las matrioskas, era material del ejercito. 
Así, traje varias gorras, y un abrigo, que es marrón, y tan tieso y duro, que casi se sostiene de pie.
No en todas las fotografías de este sombrero se aprecia la asimetría en su ala.
Yo diría que es de los años cuarenta, pero es más una intuición, y asociación de imágenes, que por otra cosa. Ya que no tiene etiquetas en el interior que nos den algún dato.
Sobre la cabeza se aprecia mejor la forma. Que bastante bien se ha mantenido para no tener una base "sólida" en su interior. 
La piel de astracán es de las que mejor envejece, pues otras se "acartonan" con el tiempo. Pierden flexibilidad y pelo, de una forma notable.
Cualquiera de los dos sombreros, por clásicos y atemporales, se pueden poner perfectamente ahora y no chirriar con la moda del momento. 
Yo no los he sacado a la calle, pero tal vez en un futuro....




domingo, 17 de junio de 2018

Capotas de Primera Comunión

Ahora que acaban de celebrarse las Primeras Comuniones, y aunque no me han tocado de cerca, sí tengo muchos conocidos implicados de una u otra forma en alguna de ellas.
1962
Década de 1960
He recordado que tengo unas cuantas capotas de los años 70, o eso creo.
1962
1967
Es difícil para mi decir de cuando son. Miren ustedes y si lo tienen claro ayudenme.
1965
1967
Mirando fotografías de primeras comuniones de las décadas pasadas, y aunque las niñas vestidas de monja, o con capota, se repiten a lo largo del tiempo, las capotas prácticamente no existen en los años sesenta.
1968
Son las coronas lo más habitual, y es a partir de la década de los setenta cuando vuelven a a parecer en las fotografías, primero tímidamente, y a medida que pasan los años, de forma más numerosa.
1971
Se han seguido manteniendo hasta ahora, con ligeras variaciones, pero con una misma estructura.
1972
1971
1972
Les presento dos parejas de capotas. Una de las parejas tiene los dos componentes exactamente iguales.
Son de color beis, con lorzas. 
Tienen un lazo zapatero en la parte posterior, también con lorzas.
Con una tira de perlas de distintas formas y tamaños.
La otra pareja es casi igual, con la diferencia de la colocación de la flor, en una va a la izquierda y otra a la derecha.
En color blanco roto. Los adornos de las flores son en color beis.
No se si estas imágenes les han retrotraido a su infancia. 





miércoles, 30 de mayo de 2018

El cloché sin ala.

Más o menos en la mitad de la época en que se llevaron los clochés, (desde 1916, cuando se iniciaron tímidamente, hasta 1933 cuando desaparecieron), en 1926, es el año en que los clochés perdieron el ala completamente.
Si quieren tener una visión más general de estos sombreros, no dejen de ver una entrada que escribí hace años sobre estos sombreritos, que revolucionaron la moda en sombrerería.
En esta entrada me centraré en un tipo de clochés, aquellos que llevaron la reducción del ala a su máxima expresión, la desaparición.
La definición de sombrero en muchos de los diccionarios es : "Prenda de vestir que cubre la cabeza, compuesta por una copa y un ala que la rodea".
En muchos han añadido el "generalmente", en la definición, para que así cojan estos clochés, y los pill box, entre otros.
En el apogeo de estos sombreritos, se quedan reducidos a una especie de gorro, parecidos a la imagen que hoy tenemos de un gorro de baño.
Si durante esta época los sombrereros, y la moda en general ha tenido muchas influencias y lazos con creadores de otras ramas, como arquitectos, diseñadores, ceramistas, etc, y el art decó dejó su impronta en la forma de vestir, los sombreros no son ajenos a esta tendencia.

Pero no es la única influencia que asume, integra y moldea la industria del sombrero. También el gusto por la cultura africana puso sus pinceladas.
Los sombreros industriales permitieron un abaratamiento de estos complementos, y que se los pudieran permitir clases sociales que de otra forma no tendría acceso a ellos.
Y como siempre, las manualidades, el saber y la pericia de cada uno, en este caso se lo pusieron mas sencillo a las amas de casa, que a ganchillo pudieron copiar los clochés
Es el otro extremo del péndulo en el que muchas veces se ha movido la moda. Veníamos de los sombreros de principios de siglo con unas alas inmensas. Con adornos exuberantes, flores, plumas, lazos, puntillas, de todo, para pasar a estos humildes sombreros, pero no se dejen engañar. Muy estudiados en su estructura, minimalistas, que diríamos hoy, pero sumamente bellos en esa simplicidad.
Los peinados que llevaban las mujeres permitieron también esta evolución. Otro péndulo. De loas grandes cabezas  de principios de siglo, con aquellos peinados ampulosos, con cardados, postizos, ratas, que aumentaban el diámetro de estas cabezas, de melenas muy largas que trabajaban para conseguir esas imágenes de principios de siglo, a una mujer con el pelo corto, que para conseguir que disminuyese su volumen, se llevaban con gomina.
Esto permitía que los clochés se encajaran en la cabeza como una segunda piel.
En muchas ocasiones lo único que asomaba fuera del sombrero eran unos pequeños caracolillos o bucles,  que en algunos casos, engominaban para que permaneciesen fijados en su sitio y no se movieran.
Una concesión a la feminidad en una época en que la moda a "lo garçon" era la imperante.
Si bien es cierto que en estos años la industria en general, y de la moda en particular, tiene un gran crecimiento, esto se refleja en la aparición de sombreros fabricados sistemáticamente, en serie, lo que no hizo que desapareciera la producción artesanal.
Creando cada modelo para una clienta que elegía los materiales, el modelo, color, los adornos, con unas medidas específicas para ella, que se lo probaba, mimando el proceso de creación, y que al igual que los vestidos, se adaptaba a ella "como un guante".
En algunos casos llevaban un velo, 
En esta entrada me he decidido por fotografías de la época, de bustos, en los que a pesar de lo poco que nos descubren de sus protagonistas otras cosas de la moda imperante, como por ejemplo, los labios pintados en rojo, con forma de corazón.
Otra de las cosas que descubrimos son los abrigos con grandes cuellos de pelo largo.
Las pestañas con abundante rimel, cejas muy perfiladas y mujeres fumando, con o sin largas boquillas.
Como han podido ver los seguidores del blog, son unas cuantas las entradas que llevo dedicando a los clochés, y es que estos sombreritos tienen algo que enganchan, al menos a mi. 
Espero que hayan disfrutado de estos sombreros, de las imágenes, y que si no son seguidores del blog, se apunten para próximas entradas.
Hasta pronto. Se agradecen los me gusta a la entrada, al blog, y los comentarios.