martes, 28 de octubre de 2014

Carolina de Mónaco con sombrero.

Carolina nació el 23 de enro de 1957 , hija primogénita de Rainero y Gracia de Mónaco, fué bautizada con los nombres de Carolina Luisa Margarita Grimaldi.
Es educada junto a su hermano de una forma sencilla en palacio, y después estudia en un colegio de Mónaco: Las damas de San Mauro.
Ha estado siempre bajo los focos, y crecido en las revistas de crónica social y corazón, que han ido desgranado su vida, como si de una serie de televisión se tratara.
Al hecho de ser la hija de los principes de Mónaco se han unido dos circustancias que la han ayudado en este tema: Una belleza y fotogenia tremendas y una azarosa vida sentimental en su juventud.
Niña inquieta y traviesa, se transforma en una adolescente y jovencita muy bella, con mucho estilo y que pronto se convierte en icono de moda a copiar por todas las coetáneas.
Portada de revistas en cientos de ocasiones, nada de lo que ha hecho pasa desapercibido.
Cuando en su juventud comienza a salir por Paris, es asidua a las fiestas nocturnas, en las que conoce al que sería su primer marido.
Philippe Junot,  un Play boy mayor que ella, y que en contra de los deseos de sus padres poco después se convertiría en su esposo.
Es una época en la que Carolina utiliza muchas "cintas", "diademas", adornos de pelo, acordes con la moda del momento.
Las flores en el pelo, colocadas de una u otra forma eran tendencia.
En esos años no había semana en la que por una u otra causa no apareciese en las revistas. Sus salidas nocturnas, sus modelitos, todo era objeto de puntual información. 
Carolina se casó con 21 años, y dos después se separó. No tuvo hijos de este matrimonio.
Después de su separación se dice que entró en depresión. Comenzó una dieta de adelgazamiento en la que perdió 10 kg y para entretenerse se fué a estudiar a Inglaterra.
De siempre, una de sus casas de moda favoritas fué Chanel, y son muhisimos los modelos de la marca que ha lucido a lo largo del tiempo.
Incluso, al igual que ha hecho su hija posteriormente, realizó alguna campaña como modelo para la casa Chanel.
Seguida en todas sus peripecias por los fotografos, fué en estos años cuando hizo correr rios de tinta debido a sus variados asuntos amorosos. Desde el tenista Guillermo Vilas, a Roberto Rossellini, pasando por algunos otros. No encontró a su segundo marido hasta unos años después.
Stéfano Casiraghi, tres años menor que ella, de una acaudalada familia italiana, y de muy buen ver, se convirtió en el segundo marido de la princesa el 29 de diciembre de 1983, tres meses después de la trágica muerte de su madre.
Estando de luto el principado se casó porque estaba embarazada de su primer hijo, Andrea.
La boda fué civil, pues el Vaticano se negó durante mucho tiempo a concederle la anulación de su primer matrimonio, lo que provocó roces con el Principado.
A la muerte de su madre, Carolina comenzó a ejercer de primera dama, aunque nunca tuvo el título como tal. Se hizo cargo de la Fundación Princesa Gracia y del Festival Internacional de las Artes.
Tiene dos hijos más con Stéfano y son fotografiados siempre como la familia perfecta.
Guapos, ricos y con dinero, con una vida relajada y siempre en fiestas, cenas, y demás saraos , donde se reunia la jet set mundial, son la envidia de todos.
Cuando parece que la princesa ha encontrado su estabilidad, un accidente de moto acuática termina con la vida de su marido, al estrellarse contra una ola en el campeonato del mundo para revalidar el título mundial. Esto sucede en 1990.
Dos años después de la muerte de Stéfano la Santa Sede le concede la nulidad de su primer matrimonio....tardaron doce años.
Y a pesar de estar muerto su marido, y de que, evidentemente, ya no podía casarse por la iglesia, se reconocieron a sus hijos como legítimos por un decreto que firmó Juan Pablo II.
De no ser así, no habrian podido ser herederos al trono de Mónaco, y en aquel momento no se veía el futuro claro en cuanto a la boda de Alberto, el hermano de Carolina y heredero al trono de Mónaco, que tonteaba con todas, pero nunca tuvo una novia.
A la muerte de su esposo se retira  a un pueblecito de la campiña francesa con sus tres hijos. Mantiene una relación con el actor francés Vicent Lindon.
Seis años después de su viudedad comienza una relación con Ernesto de Hannover, principe de la casa de Hannover, jefe de la casa real, y pretendiente al trono de Hannover, además de otros títulos.
Se dice que este era el hombre que su madre había querido para esposo en la juventud de Carolina.
Pero él estaba casado, y era padre de varios hijos, y se comentaba que Carolina era una de las mejores amigas de su esposa....pero de nada sirvió esto...Carolina terminó embarazada de Ernesto, que pidió el divorcio de su esposa y se casó en 1999 con la princesa. Poco después nació su cuarta hija.
                                                    
Unos años de discreto matrimonio con numerosos rumores sobre costumbres poco sanas de Ernesto y desplantes de este a la prensa, según dicen por un caracter fuerte, acabaron en una separación real y nunca confirmada oficialmente.
Actualmente no se le conoce pareja a la princesa, que ha quedado un poco en segundo plano dejando ahora a su hermano Alberto, (que por fin se casó con la nadadora sudafricana Charlenne Wisttock en 2011),  y su esposa , así como a sus hijos, el protagonismo de la Casa Grimaldi.
Carolina que siempre ha tenido las simpatias de la prensa, ha sido la mujer que más portadas ha protagonizado en la revista Hola.
Ha fundado el Ballet de Montecarlo, y ha sido presidenta de la Orquesta Filarmónica y la öpera de Montecarlo, así como otras muchas instituciones culturales, lo que ha hecho que su hermano le otorgase en el 2005 la Orden al Mérito cultural.
Su hija Carlota fuarda un enorme parecido con su madre a la misma edad.
Una de sus grandes amigas, de siempre, es Inés de la Fresaine, con la que ha seguido unida a lo largo del tiempo.
Inés fué modelo, y en esta foto vemos a Carolina el día de la boda de su amiga.
E los momentos de menos protocolo utiliza muchos sombreros de paja y tipo fedora.
En la boda de su hermano Alberto en 1911 utilizó dos sombreros tipo pamela, a los que es muy aficionada.
Además de esta pamela blanca, otra con adornos de flores amarillas.
En distintos momentos de su vida, y al igual que hizo su madre, la princesa Grace, Carolina ha utlizado turbantes.
 En el año 1994, debido a una enfermedad capilar los usó, pero no ha sido el único momento.
En algunos casos recueda imágenes de su madre.
De sus modelos más conocidos últimamente es el lucido en la boda de los príncipes de Luxemburgo.
Famosa también su llegada a la boda de los Principes de Asturias, sola, sin su esposo Ernesto, que había acudido a la capital de España, pero que por motivos desconocidos, no acudió a la Almudena, y por tanto al enlace de Don Felipe y Doña Letizia.
He hecho un largo repaso por los diferentes modelos que ha utilizado Carolina a lo largo de su vida en cuanto a sombreros, tocados y demás. 
Desde su infancia y juventud a su madurez.
Una buena parte de ellos utilizados en las fiestas nacionales de Mónaco, y en eventos familiares muy señalados.
Actualmente ejerce de abuela de dos nietos, uno de su hijo mayor, Andrea, casado con la millonaria Tatiana Santo Domingo , y otro de su hija Carlota, soltera y viviendo con un actor francés, que es el padre de su hijo.




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