domingo, 20 de enero de 2013

Schiaparelli

Después de la última entrada que publiqué, sobre los sombreros en la década de los años treinta, me quedó la sensación de que tal vez podrían pensar que fué un momento muy anodino, sin creadores interesantes, y por eso he querido hacer una mención especial a una mujer, Elsa Schiaparelli, que fué una brisa de aire fresco en el mundo le la sombrerería. Con creaciones muy innovadoras.
Si bien Elsa Schiaparelli fué una reconocida diseñadora de modas a uno y otro lado del Atlántico, me centraré en sus sombreros, en su faceta de miliner.
Previamente les daré unas pinceladas sobre su vida, pero sin duda, pueden encontrar muchos más datos en internet.
Elsa Sciaparelli nació en 1890, en el palacio Corsini de Roma. Hija de una aristocrata napolitana y de un erudito en manuscritos mediavales, decano de la universidad de Roma y especialista en sánscrito. Es decir, nació y creció en una familia adinerada y culta.
Le gustó rodearse siempre de artistas, de la vanguardia. Escribió un libro de poesia que escandalizó a su familia.
Se casó a los 24 años con un noble , en Inglaterra, con el que fué a EEUU, y al poco de nacer su única hija la abandonó.
A ella sus amigos la llamaban Schiap. su hija , a la que llamaban Goco, es a su vez la madre de la actriz Marisa Berenson.
Entre guerras fué la época  de su mayor explendor creativo. Sus sombreros, al igual que el resto de sus obras, en moda y complementos, es muy innovadora.
Su mayor afán era el de impactar, causar sensación. De ahí que su color fetiche fuera el color rosa “shocking”. El mismo nombre que puso a uno de sus perfumes, y a su biografía que escribió al final de su vida.
Son sus sombreros los que causan gran impacto por ser muy atrevidos, transformando objetos cotidianos en el centro de sus diseños.
Schiaparelli lleva el subrealismo del arte a la moda.
Utilizó colores fuertes y materiales poco usuales en los sombreros. Tocó todos los materiales, desde los más clásicos a los más innovadores: paja, lana, seda, algodón, crin de caballo,metales, sintéticos, pelo, plumas, etc.
La más conocida de sus creaciones fué un sombrero-zapato, que en realidad había sido pensado por Salvador Dalí, con el que colaboró frecuentemente.
Se relacionó con todo tipo de artistas de la vanguardia del momento. Alberto Giacometti, Jean Cocteau , Man Ray,
Diseñó los sombreros para la película Pigmalión en 1938, basada en la obra del mismo nombre escrita por George Bernard Shaw en 1912, que después se transformaría en un musical de Broadway en 1956, My Fair Lady, y que en 1964 se llevaría al cine con el mismo título, y al que he dedicado una entrada, para recoger los magníficos sombreros, y vestuario en general, creado por Cecil Beaton.
Grandes estrelas del momento llevaron sus sombreros. Entre ellas Joan Bennet y Mae Wets.
Si desea un sombrero de Schiaparelli, puede encontrarlos a la venta en internet.
Muchos de sus modelos se encuentran en los mejores museos del mundo.
Los que les pongo en estas imágenes corresponden al Metropolitan. Haciendo una búsqueda por Schiaparelli hat, encontrarán otros muchos.
Tenía sombreros muy rompedores, pero también otros mucho más ponibles, para una clientela másw conservadora, no tan atrevida.
Estos modelos están entre 1938-1940
Fué "enemiga" de Coco Chanel. Si tienen tiempo busquen y vean en internet sus modelos de ropa, y algo de su biografía.









viernes, 18 de enero de 2013

Sombreros de los años treinta.


La moda de los años treinta, en general, y de los sombreros en particular, viene muy influenciada por la Gran Depresión.
Se considera el inicio de esta, en octubre de 1929, y se prolongó durante casi toda la década de los años 30. En algunos países, hasta después de la Segunda Guerra Mundial.
Se originó en EEUU, pero afectó a países ricos y pobres. Aumentó el paro , bajaron los precios, disminuyó el comercio internacional....etc.
Con estas premisas los locos años veinte dieron paso a unos años de estrecheces, de escasez, y sueños, frente a una realidad poco agradable.
Y nada mejor para alimentar esos sueños que el cine.
 
Fue en la década de los treinta cuando el cine sonoro se transforma en un fenómeno global, y Hollywood en la fábrica de sueños por excelencia.
Así que no es de extrañar que las actrices de Hollywood se convierten en iconos a los que admirar e imitar. Sus ropas, maquillajes, peinados, movimientos.....! y los sombreros ! , se intentaron copiar, con los materiales y medios que tenían a su alcance las clases medias y bajas.
La moda en general, y la de los sombreros en particular, dejo de tener el glamour y el lujo de la década pasada.
Fue más práctica, y estar "a la moda ", no era posible para la gran mayoría de las mujeres, que tenían que mirar más como estirar lo poco que tenían para alimentar a la familia, que en comprar ropa o accesorios nuevos.
Al principio de la década continuaron restos de la moda del cloché, así como pelo corto, a lo garçon, pero poco a poco, el cine impuso la moda de un cabello más largo que en la década anterior, que se ondulaba, y en muchos casos teñía de rubio.


Los primeros años siguieron restos de la moda de los clochés, característicos de los años veinte, pero en los principios de los treinta dejaban la frente despejada, en muchos casos levantando el ala.
En el primer quinquenio fueron muy característicos los pequeños sombreritos, en general, con alas también pequeñas, y colocados un poco ladeados.
(Los sombreros de paño tienen alas pequeñas, que permitían a los fabricantes producir más número de piezas con el mismo material. La escasez se hacía notar en todos los aspectos de la vida).
En el segundo quinquenio los sombreros ladeados, tapando parte de la cara, muchos de ellos tipo fedora, fueron los más populares.
Boinas, gorritos, e incluso algún pill box, también ladeados, se mezclaron con algún sombrero de verano de ala más ancha, que a finales de los treinta, y con copas muy bajas, se empezaron a dejar ver.
Actrices como Greta Garbo y Marlen Dietrich marcaron tendencias, y las mujeres de la calle reinterpretaron sus modelos. Pero en esta entrada solo pretendo dar las líneas generales de la década. Habrá otro momento para las grandes del cine y sus sombreros.
Las modas de la gran pantalla pasaron a la calle tamizadas por necesidades más acuciantes y primarias. El paro en muchos sectores alcanzó cifras impensables unos años antes. (De qué me sonará todo esto...).
En España se cumplen estas reglas generales, con el agravante de una guerra civil.

sábado, 12 de enero de 2013

Philip Treacy

El rey actual de los sombrereros es Philip Treacy.
Nació al oeste de Irlanda, el 26 de mayo de 1967.
En 1985 fué a Dublín a estudiar en la Escuela Nacional de Arte y Diseño, donde realizó sus primeros modelos de sombreros, para complementar trajes suyos.
Ganó una beca en 1988, que le llevó a estudiar en el Royal College of Art.
Ha diseñado sombreros para todos los grandes de la moda: Alexander Mcqueen, Karl Lagerfeld, Valentino, Ralph Lauren, Donna Karan, etc.
Ha ganado en cinco ocasiones el premio al mejor diseñador de accesorios del año.
En 1990 abre su propio negocio, en el que sigue trabajando actualmente. En 1993 hizo su primera exposición individual.
En el año 2000 fué invitado por la Cámara Sindical de Alta Costura francesa, para organizar, durante la semana de la moda, el primer espectácilo de la alta costura de Paris dedicado a los sombreros.
Algunos le consideran el único sombrerero de alta costura. lo que es cierto, es que la realeza, nobleza, famosas actrices, y todo aquel que se lo puede permitir, lleva un Philip Treacy en las grandes ocasiones.
Es un creador de imaginación inagotable. Sus modelos no siguen una línea. Lo mismo los hace de grandes dimensiones, que tocados pequeños. Lo que es cierto es que nunca pasan desapercibidos.
Conseguir que estas piezas, que son en muchas ocasiones, más esculturas, que sombreros, se mantengan en la cabeza, es todo un arte, en el que demuestra su maestría como sombrerero.
Utiliza todo tipo de materiales. Ha rescatado las plumas, típicas de la época eduardiana, los tules, gasas, flores, y hasta diamantes.
No todos sus sombreros han sido igualmente aplaudidos. En algunos casos la crítica se ha cebado con ellos, pero digamos que eso es una anécdota en su carrera.
Son famosas algunas de sus creaciones como:
Algunos de los modelos usados por Lady Gaga.
Los dos que ha utilizado Camila Parker en sus bodas, religiosa y civil, con el principe Carlos.
El que usó Sarah Jessica Parker en el estreno de Londres de la película sexo en New York.
En la boda de los principes de Asturias, algunas de las invitadas los llevaban, entre otras cosas porque el diseñador Miguel Palacio le pidió hiciese algunos para sus clientas.
En la boda del prinipe Guillermo y Catalina se usaron 36 sombreros de Philip.
No hay boda real que se precie, de la nobleza, o acto social de renombre, en el que algunas de las invitadas no lleve un diseño del sombrerero.
Según el famoso miliner los sombreros se usan más en las épocas de recesión económica. Así sucedió durante la segunda guerra mundial.
Los precios de sus creaciones no son precisamente los más indicados para una época de estrecheces. Pero siempre hay quien se lo quita de otras cosas para tenerlo. Para muestra un botón.
Exposición de creaciones de Phipip Treacy
Si quieren ver sus propuestas en septiembre del 2012, lo pueden hacer en este enlace. Como muchos de los grandes diseñadores, presenta en pasarela modelos imposibles.
Como han podido ver a lo largo de toda la entrada, tiene modelos de todo tipo. También mucho más ponibles que los vistos en pasarela. Ahora solo hace falta ir ahorrando un poquito.